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ACERCA DE
La demanda de energía va en aumento, su evolución no solo depende de la actividad económica y de las condiciones climáticas, sino también de la tendencia a satisfacer un mayor número de necesidades. La demanda interna toma una relevancia crucial cuando esta se convierte en excesiva, puesto que pone en peligro la sostenibilidad energética de los países. Elindiscriminado de la energía tiene repercusiones económicas, sociopolíticas y medioambientales que ningún país puede permitirse.
Para garantizar con seguridad el desarrollo sostenible de nuestras sociedades, se imponen acciones de gestión de la demanda que permitan conducir nuestro modelo energético hacia la la sostenibilidad. Esta sostenibilidad se configura como el gran reto de la política energética de los próximos años y que será uno de los principales temas objeto de debate en el futuro próximo.
Las energías renovables, están llamadas a jugar un importante papel dentro de los objetivos energéticos y medioambientales de la Unión Europea y de España, debido asu reducido impacto ambiental y su carácter autóctono e inextinguible, en contraposición a los recursos fósiles, limitados en el espacio y en el tiempo. La Unión Europea, en su tarea de promover el consumo de electricidad proveniente de fuentes renovables, ha fijado como objetivo para España cubrir el 29,4% de la demanda eléctrica con fuentes renovables y, el 17,5% de este porcentaje es de origen minihidráulica, sin contar con la gran hidráulica, con lo que las emisiones de anhídrido carbónico se reducen en más de 67 millones de toneladas al año.
Ante esta realidad, es necesario el replanteamiento profundo acerca de la situación actual y la futura. Necesariamente, este futuro pasa por potenciar las energías renovables y, sobre todo, la centrales minihidráulicas. La minihidráulica es una parte modesta pero significativa, en la contribución que supone el uso de las energías renovables en la construcción de un modelo energético sostenible.
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